Ya estoy de vuelta, unos días en Burdeos me han sentado bien: cambio de aires, cambio de lengua, cambio de texturas... y algún que otro caprichito en la maleta (libros, revistas, vino, alguna esencia aromática, galletas, esas florecitas con forma de bolas que puse a la derecha...) Comienza Septiembre, un mes que me encanta, que suena tan bien, fin de una estación (inexistente este año en Asturias) que no me agrada en exceso y comienzo de otra; mes lleno de energías renovadas, que huele a libros nuevos y a las primeras hojas caídas, gama de marrones chocolateados, tierras mojadas, cuenta atrás para preparar las Navidades... Poco a poco tod@s nos incorporaremos de nuevo, más seriamente, a nuestros blogs y multitud de ricas recetas engalanarán nuestras mesas... estáis tod@s preparados para sorprenderme???... estoy segura que sí. Yo comienzo con las mías:

Hoy os presento la tarta que le preparé a mi "cuño" (llámese cuño al marido de mi cuñá, la hermana de mi marido, vamos mi cuñado "apegao" por parte de cuñada y a su vez por parte de la familia de mi marido... jajaja, os ha quedado claro??? recordáis lo de "la parte contratante de la primera parte..."? y eso que los "Hermanos Marx" nunca me han gustado mucho precisamente jajaja es que me parto, que tonterías se me ocurren!) Me voy por las ramas. Chic@s, que preparé la tarta, chiquitita también como la de su mujer, en conmemoración a su cumpleaños, el cual tuvo lugar el 24 de agosto (jeje, esta vez no me equivoqué como el año pasado, que publico tan contenta una foto con felicitación en el periódico "El Comercio", con mogollón de antelación para que los del periódico la pusieran fijo, se lo cuento a mi "cuñá" con gran alegría, ella esperando el día, yo esperando el día... llega el día, pasa el día y me dice por la noche: “oye, que al final no salió la foto?” jajá y le digo tan ancha: “claro como que sale mañana 25 de agosto que es su cumple”; y ella: "que no bonita, que el cumple ha sido hoy" GUOGUOGUOGUOOOOOOOOOO. ¡¡¡Vaya chasco!!! Pues este año me acordé que ¡¡¡ES EL 24!!! Así que un regalito comprado y otro hecho al canto. Vamos al regalito "hecho”.
De la cocinadeauro.com le copié a Auro la receta de Tarta-flan dos chocolates (aunque luego la modifiqué a mi gusto) que ella hace sin base pero que yo sí decidí poner y no solo una sino dos bases distintas (una de bizcocho normal con añadido de manzana y otra de bizcocho de chocolate) con lo que el montaje será el siguiente:
- base de bizcocho con manzana
- flan chocolate negro
- base de bizcocho de chocolate negro
- flan chocolate blanco
- un poco de cacao espolvoreado por encima a modo de decoración
Intentaré no liaros e iré explicando primero las bases y luego los flanes:
- para las bases: mezclar 260 grs. de harina con 2 ½ cucharaditas de levadura, una pizca de canela, ½ cucharadita de bicarbonato sódico y una pizca de sal. Reservar. Batir un huevo al que añadiremos 180 grs. de azúcar, 100ml. de aceite y 250 ml. de yogur natural. Unir los ingredientes secos con los húmedos con suavidad. A una mitad de la masa le añado manzana rallada con un poco de limón (para evitar la oxidación) ((Nada de limón porque para variar se me olvidó aunque no hizo falta porque no le di tiempo a que se oxidase)) y a la otra mitad 2 cucharadas de cacao en polvo. Horneamos en un molde redondo pequeño (10cms) un poco de cada masa (tened en cuenta que va a ser simplemente una planchita con lo que con el resto de las dos masas hago mini magdalenas) ((Nada de minimagdalenas, utilicé unos minimoldes de cakes muy monos que me compré))
- para la tarta flan: empleo la mitad de los ingredientes que utiliza Auro.
Ingredientes:
250 ml. de nata
250 ml. de leche
75 grs. de chocolate blanco
75 grs. de chocolate de cobertura negro (en mi caso)
1 sobre de cuajada
a) mitad de nata con la mitad de leche al fuego. Añado el choco blanco en trocitos y la mitad del sobre de cuajada hasta su total disolución. Lo echo sobre la base de bizcocho con manzana previamente colocada en el molde de nuestra elección (en mi caso un emplatador redondo de 10 cms. al que le coloqué una base gruesa de papel de aluminio con los bordes hacia arriba por si la masa quisiera escurrirse) Coloco a continuación la otra base, la de chocolate.
b) mitad de nata con la mitad de leche al fuego. Añado el choco negro en trocitos y la otra mitad del sobre de cuajada hasta su total disolución. Lo echo sobre la base de chocolate.
c) se deja cuajar y se mete en la nevera hasta el día siguiente donde cada cual lo puede decorar a su gusto.
Buf, buf, buf… espero que lo haya explicado bien y no os haya montado un “batiburrillo” en vuestras cabecitas locas y pensantes.
Conclusiones: ¿pero quién me mandaría a mí meterme en estos “fregaos”? ¡¡ays, la del trabajo que me ha dado hacer dos bizcochos distintos!! y me di cuenta (tarde claro) que solo tenía un molde redondo que se pueda utilizar en el horno de 10 cms. así que a hacer un bizcocho… y esperar, hacer el otro… y esperar… para luego montarlo todo… Esperar también para preparar los flanes, cada uno en un cazo, para que luego no cuajaran antes de tiempo… y caerse la batidora abriéndose en varios pedazos (espero que siga funcionando)… y todo pringado por todos lados… y los bizcochos que son muy jugosos y densos y se me deshacían, que se me olvidó engrasar el molde y el normal con manzana se me desmigó entero… (es por eso que al final no hice el montaje como pensaba sino al revés – bizco negro, flan blanco, bizco DESMIGADO normal con manzana, flan negro – )
Así que menudo desastre y la que monté para hacer una mini tarta, me creía que me había dado trabajo la otra mini tarta pero esta se llevó la palma, aunque luego quedó estupenda. Los bizcochos, que los probé, están sabrosísimos y los flanes otro tanto de lo mismo. Al menos, al final, el resultado ha sido bueno.
Con la masa que me sobró para los bizcochos cogí unos moldes chiquitinos muy cucos que me compré unos días antes del cumple, que dan para una o dos personas, según el molde, ideales para tomar a media tarde y con lo que sobró de los flanes lo uní en uno solo y nos sirve como postre después de una comida o cena, para dos personas, porque... la comida no se tira amig@s.